Quiero contarles algo maravilloso que me toco vivir; todo comenzo con un problema de vesícula. Tenia fiebre y molestias; a la semana una amiga que es química ve mis estudios y resuelve, por lo que ve en mis analisis, hacerme uno ella.

A las 3 horas me llama y me dice que debo recurrir urgente a un hematólogo, lo cual le pregunte no se por que si le parecía que podía ser leucemia, me contesto algo así. Ahí comenzó todo. Le pido mil disculpas a todo el que lea esto por que no pongo las fechas.

De ahí estuve internada del mes de junio al mes de noviembre con salidas de una semana, las quimios y los medicamentos eran terribles y mi pronostico era que tenia un 20% de probabilidad de vida, detallo algunos de los remedios que me fueron proporcionados: citarabina microsules, citarabina, toxantrona, ondasentron, filgrastim, neutrofil, finaber, anfotericina b , morfina, hay 5 mas que no logros descifrarlos.

Plaquetas en cantidad diaria, y sangre 2 veces diarias, como así también, todo lo que me daban para recubrir al estomago. Al salir en el mes de noviembre sabia que tenia que ir a transplante de médula no relacionado, o sea que se pide mundialmente, o de cordón umbilical, al ver al medico que se dedica hacer los tramites me dijo que me quedaban dos meses de vida!. En ese momento yo decia voy a luchar y pelear con esto.

Cierto día alguien hizo llegar a mis manos la maravillosa idea de conocer a Moni Franzese y conocer sobre su maravilloso tratamiento. Cuando comencé tenia miedo a la muerte, a la vida a todo. Solo puedo decir que tomó mi mano y mi cerebro y me enseño todo lo que tenía y podía hacer. Entonces deje de luchar y pelear con todo esto y comencé a ponerle amor y darle gracias a la leucemia, mi médula.

Los primeros momentos salían no muy mal pero tampoco bien. Hace una semana me hicieron la punción para control y ver como seguíamos el tratamiento y debo decirles que el resultado fue maravilloso. Esas fueron las palabras de mi hematóloga, que Moni pudo leer y que así fue.

Comencé a ponerle amor, a aceptar que se puede, que todo se puede. Hoy por hoy solo me queda arreglar algunas cosas de tantas que recibió mi cuerpo pero tengo una vida normal y sepan que voy a estar mejor, mejor y mejor.

Seguí con el tratamiento de Moni y dando gracias a todos aquellos que estan al lado mio. Gracias a todos y gracias Moni por que solo Dios sabe lo mucho que te aprecio y lo importante que haces para que todos nos mejoremos. Sos una excelente persona mas allá de lo profesional, la calidad humana, la simplicidad con la que haces que todo se vea mejor, es irrefutable.

Te quiero y gracias por permitirme salvar mi vida!. Autorizo que este testimonio sea mostrado tantas veces como Moni lo desee, y mis bendiciones a quien lo lea, y mi gratitud por poder hacerlo. Gracias!